Te acechan tus recuerdos
Te tienen a merced del amor
Solo cautivan esperanzas
Solo agitan un antiguo rencor
En ese acecho de aurora
Estas en el umbral del cielo
En los atardeceres y ocasos
En mis andares, mis pasos
En el asedio incesante
El tiempo no transcurre
Se detiene el querer
Y claudica la fe
Como un doctor del alma
Sanare tus heridas
Confortare tus auroras
De mañanas perdidas
La premura de besos
De mi boca sedienta
Tendrá su recompensa
En tus labios deseosos
Entonces amor mío
Cuando el alba despunte
Estarás a mi lado
Como debió ser siempre
Seremos tan felices
Como lo imaginamos
Te daré yo mi nido
De pájaro ermitaño
Y una vez mas el tiempo
De alondras jubilosas
Se posara en tu cama
Colmada de cantares
Y muchas otras cosas mas
Bienvenidos a mi mundo...

